De películas y libros verdes

lunes, 8 de octubre de 2012

La suerte de Jantias

Por: Mariana Valtierra Vargas.
Las ranas- Aristófanes.
Obra disponible en: http://dl.dropbox.com/u/61447785/arist%c3%b3Fanes%20Las%20Ranas.zip

La obra de "Las Ranas" nos habla de la tarea que se propone Baco para encontrar al mejor escritor de tragedias; lo interesante es que éste Dios piensa que no hay ningún buen escritor en vida, ya que Sófocles acaba de morir, así que decide ir en busca del que pudiera ser el mejor poeta para él al inframundo. Ya ahí se topa con varios obstáculos, pues se disfraza de Heracles para que se le haga más fácil acceder y resulta todo lo contrario. Podemos ver a un Baco más humanizado, con pasiones más visibles al lector.

Para empezar, algo que llama la atención es el principio de la obra, en donde se ve a Jantias hablando con Baco sobre temas irrelevantes a la historia que se desarrolla, pues hacen mención del público. "¿Diré, dueño mío, alguno de esos chistes de cajón que siempre hacen reír a los espectadores?". Es interesante analizar éste fragmento de la obra porque podemos darnos cuenta que existe una forma distinta de contar las cosas a como lo hacían los escritores pasados. Sirve para interactuar con las personas que ven la obra y es una manera de tomarlas en cuenta.

Es irónico como un esclavo se rebela en cierta manera a su amo, que también es un Dios; y que éste mismo no sea estricto con él a pesar de la forma de ser que lo caracteriza; Jantias habla con Baco como si fueran amigos cuando no lo son y eso le da un toque cómico a la historia.
"¿No es esto el colmo de la insolencia y de la flojedad? Yo, Baco, hijo del ánfora, voy a pie y me fatigo, mientras le cedo a ese sibarita mi asno para que vaya a su gusto y no tenga nada que llevar."
 
La satirización de un dios resulta muy innovadora dentro del género, pues ningún otro escritor había hecho mención de los grandes dioses como inferiores de pensamiento (como lo es Baco ante Jantias) y se convierte en un gran atractivo a los espectadores que disfrutan de ésta obra.

Hay una parte en Las Ranas en que Baco y Herácles sostienen una conversación:
BACO: Ya lo creo, y echamos a pique doce o trece naves enemigas.
HERACLES: ¿Vosotros?
BACO: Por Apolo te lo juro.
HERACLES: Y entonces me desperté

Aquí puede notarse nuevamente la humanización del dios Baco pues tiene vicios y pasiones como cualquier mortal. En específico, en éste fragmento, se puede ver como recurre a la mentira para ayudarse. Muy a pesar de que el pensamiento de Baco en "Las bacantes" (por ejemplo) es vivir la vida aquí y no esperar recompensas futuras, en "Las Ranas" denota inseguridad y necesidad de apoyo de otros (como Jantias) para poder seguir adelante con sus planes.


Más adelante en la obra se puede ver la conveniencia de Baco pues se ve en peligro por las amenazas de Éaco, quien dice:
"¡Ah, infame, atrevido, sinvergüenza, canalla, más canalla que todos los canallas juntos, tú nos llevaste nuestro perro Cerbero retorciéndole el pescuezo, y escapaste con él estando yo encargado de su guarda. Pero ya has caído en mi poder: las negras rocas de la Estigia y el peñasco ensangrentado del Aquerón te cierran el paso; los perros vagabundos del Cocito y la Hidra de cien cabezas te desgarrarán las entrañas; la murena Tartesia, devorará tus pulmones; y las Gorgonias Titrasias se llevarán entre las uñas, revueltos con los intestinos, tus sanguinolentos riñones. ¡Ah! corro a llamarlas."
 
Pensando en sólo en su bienestar, cambia de papeles a Jantias, a quien le cede el papel de Heracles para que reciba el castigo; pronto se da cuenta que Heracles no es tan odiado como creía ya que, por el contrario a lo que se temía, le ofrecen toda clase de lujos y lo tratan como rey.
Baco muestra un lado humano, como se menciona al principio de ésta reseña, cuando teme por su seguridad y toma una postura de conveniencia ante las circunstancias que puedan presentarse.



"Todo hombre cuerdo, sensato y experimentado sabe buscar el costado de la nave que se sumerge menos, en vez de estarse como una figura pintada, siempre en la misma actitud; pero sólo un hombre hábil, como Terámenes , sabe cambiar a medida de su conveniencia."

 
Ésta lectura se vuelve más amena habiendo leído algunos textos de Eurípides y Esquilo, pues mencionan varios fragmentos de los mismos, y la satirización no cobra mucho sentido si no se conocen dichas obras. La realización de ésta obra literaria es una especie de reto a lo cotidiano, a lo que solían escribir los demás; es, como ya se dijo, una innovación a los textos pasados, en donde no se atrevían a hablar irónicamente sobre los dioses ni de broma.
 





"Un buen poeta debe ocultar el vicio y no sacarlo a luz y ponerlo en escena, pues ha de ser para los adultos lo que para los niños los maestros. Nuestra obligación es enseñar sólo el bien."















 





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