Mariana Valtierra Vargas (Nanuz)
domingo, 27 de enero de 2013
De errores y borradores.
Intentar
borrar el pasado es como usar corrector, parece que lo que escribiste
ya no está ahí, pero si miras a contraluz está presente. Siempre
presente. Lo mejor que puedes hacer con el pasado que ya no quieres
tener es marcarlo con rojo, así sabrás que errores no cometer
domingo, 20 de enero de 2013
Tengo
Tengo una foto tuya enfrente de mi cama, así cuando me despierto de malas y lo primero que ven mis ojos eres tú, se me pasa. Tengo tu serie favorita guardada en mi mente, así cuando te extraño puedo verte entre cada capítulo. Tengo todas esas cartas que te he escrito y no te he dado guardadas en un cajón, así cuando te ausentas puedo perderme en las letras e imaginarte aquí, junto a mí. Tengo en mi computadora una lista de reproducción con las canciones de tu banda favorita, así cuando no quiero escuchar a nadie me pongo los audífonos y te pienso a ti en cada acorde. Y tengo cosas que me recuerdan a ti, cosas que sin querer se volvieron especiales para mí.
Mariana Valtierra Vargas (Nanuz)
sábado, 19 de enero de 2013
Nombre y apellido
Te amo. Decirlo parece sencillo, demostrarlo no tanto. Tardé tanto tiempo en darme cuenta que la persona indicada (mejor dicho, mi persona indicada) estaba entre mis contactos de Facebook, no sé porque no te hablé antes pero me alegro porque quizá no se habrían dado estas maravillosas circunstancias. Estuve espera(´)ndo(te) a esa persona que me hiciera emocionarme con un "Hola" durante mucho tiempo, y a pesar de no tener la edad como para creer que voy a estar soltera de por vida, llegué a desesperarme, y admito que hubo momentos en que quise encerrarme en mí y no querer salir ni a saludar, pero un buen día tú me hiciste preguntar "oye ¿te vi ayer o fue mi imaginación?", una pregunta como cualquier otra pero con una peculiaridad, me ayudó a encontrar lo que llevaba buscando tanto tiempo. Y eras tú y desde tu respuesta lo supe, y más adelante fui despejando mis dudas sabiendo que tú eras de quién estaba enamoradad desde un principio. Esa persona ideal tenía nombre y apellido desde antes que yo lo conociera. Medio año de conocerte, cinco meses de estar a tu lado y mucho camino por delante.
Mariana Valtierra Vargas (Nanuz)
viernes, 18 de enero de 2013
Exageradamente mal
¿Todo va igual? Porque yo me siento mejor, más tranquila que cuando estaba contigo. Porque tengo más libertades. Porque cuando estaba contigo no era por decisión, era por sumisión, y no era exageradamente malo como para salir corriendo pero el hecho de que me quisieras ahí todo el tiempo lo hacía parecer así. Exageradamente malo. Y con todas las discusiones y problemas todo terminó peor. Peor que exageradamente mal. Y no es sólo tu culpa, también acepto mis errores y en su momento acepté mis responsabilidades, pero lo nuestro era como una casita que construimos lentamente, y que después tiramos en menos de un segundo. La tiramos por gusto o por miedo, o por ambas. Ni tú querías estar ahí ni yo quería seguir así, pero nos aferramos, y nos quedamos viviendo mucho más tiempo en una casa que ya ni siquiera podía levantarse. Nos quedamos viviendo en escombros. Un tiempo que parecía una eternidad, no le veía fin a nuestra estadía en esas habitaciones inexistentes y era porque en el fondo creíamos que podíamos vivir entre los escombros, ya ni siquiera nos interesaba reconstruir la casa, volver a empezar. Y hay un punto en donde ya no es bueno avanzar ni retroceder, pero peor que eso es quedarte estancado, es decidir seguir ahí sólo porque el pasado y el futuro son inciertos. Y el presente es terrible, pero conocido. Es un gran paso decidir avanzar hacia adelante, hacia el futuro, y decidir no voltear aún más, porque siempre que te vas de casa se queda un vacío, uno que tienes que llenar a como dé lugar, no por obligación sino por comodidad. Tú avanzaste primero, decidiste dejarme con la casa rota, vacía. Sin casa. Lástima que ese no fue tu error. Tu error fue regresar a la casa cada cierto tiempo. Qué sorpresa debió suponerte regresar y no encontrarme.
Mariana Valtierra Vargas (Nanuz)
martes, 15 de enero de 2013
Recuerdos.
Recuerdo lo mal que me hacía sentir darme cuenta que te fallaba, creer que no hacía las cosas bien. Y te acercabas y me veías, y tu mirada y toda tu cara cambiaban, no era mi imaginación, siempre que eso pasaba me parecías horrible. Recuerdo lo culpable que me hacías sentir cuando llorabas y golpeabas todo lo que encontrabas, y después te reías sin apartar la vista de mí, como burlándote de lo que pronto iba a pasarme. Y recuerdo tu rostro tan cerca de mí, intentando respirar mi aire, pretendiendo con eso volverme aún más débil. Y recuerdo como lo lograbas. Como terminabas con toda mi determinación, como hacías que hiciera lo que querías. Como me hacías creer que te quería. Dejamos pasar el tiempo y me dejaste ir, sin darte cuenta fuiste soltando las cadenas y de a poco regresaron mis ganas de seguir adelante, y de a poco tomé fuerza para desatarme de ti. Y recordaste lo que tenías por fuerza tuya y por conformidad mía. Pero ya era tarde porque tu cara no provocaba lo mismo en mí, porque ahora a mí era a quien le daba risa la situación, no tenía nada que perder y aún había mucho por ganar, y mi aire sólo era mío, no tenías oportunidad de acercarte un poco, ni siquiera lo intentabas. Ahora era yo quien me burlaba, pero no me burlaba de ti, me burlaba de mí... de mí por haber esperado tanto tiempo para dejarte.
Mariana Valtierra Vargas (Nanuz)
Si. Así, sin acento.
Si decidí dejarte entrar a mi vida fue porque me parecías atractivo, si me decidi a hablarte fue porque había días en que por error caía en la tentación de ver tus fotos y me agradaba lo que veía; cuando te vi por primera vez no podia concentrarme porque no dejaba de pensar "es tan guapo", cuando salimos por primera vez la razón de mi nerviosismo extremo era que no podía creer que estuviera junto a ti y a pesar de no poder mirarte a los ojos tomaba valor y lo hacía porque me encantaban. La razón de que tus abrazos me hicieran sentir en paz y tranquila, pero a la vez insegura, era que no creía ser merecedora de ellos pero vaya que los disfrutaba.
Sé que te dije que la primera vez que me besaste no había podido pensar en nada pero una de las cosas que pasaron por mi mente fue "le
gusto" y aún despues de todo me resultaba extraño tan sólo pensarlo porque desde la primera vez que hablé contigo te pensé como algo inalcanzable.
Y aún ahora me sorprende saber que te tengo junto a mí, y la razón no es que crea que eres atractivo...sino que eres la mejor
persona que haya conocido.
Mariana Valtierra Vargas (Nanuz)
lunes, 14 de enero de 2013
Tiempo
Hay veces que no sé que decir, otras no sé ni qué pensar. Días en que me gustaría despertar de mis pesadillas pero en ocasiones me gustaría seguir soñando. Sucede que tengo miedo de muchas cosas, pero estoy segura de otras. En momentos quiero tirar la toalla, dejar atrás todo pero también sé que tengo ganas de seguir luchando y salir adelante. De vez en cuando me siento confundida, insegura, débil, frágil, incapaz, dependiente. Luego viene la fuerza y sé que puedo hacer lo que deseo sola, con mis logros, puedo proponerme cosas, resolver situaciones, ver hacia el futuro. Y a veces vuelvo a voltear hacia el pasado. Luego me enfoco en el presente y me encanta todo lo que veo. Me encanta porque me pasa todo al mismo tiempo contigo.
Mariana Valtierra Vargas (Nanuz)
jueves, 10 de enero de 2013
Así funciona mejor
Creo en ti. Más de lo que creo en mi. Y me gusta como se siente. Porque desconfiaba hasta de mi sombra, porque no sabía lo que era entregar mi amor por gusto y no por costumbre. No existía esa persona en quien pudiera depositar todo lo que mi corazón almacenaba y deseaba sacar, o más bien, no la conocía.Y busqué por todos lados, y sólo conseguí hundirme más, y me sujeté de varias manos para salir de donde estaba pero justo cuando comenzaba a sentirme a salvo me soltaban sin darle importancia a mi caída. Hasta que un día decidí que no necesitaba de nadie para salir, sólo de mí, y así me acerqué a la orilla, lenta y persistentemente, y dejando atrás todas las heridas salí, y ahí, justo a la orilla, estabas tú, sentado, esperando ¿qué? quizá nada en especial. Pero ahí estaba yo también. Y las coincidencias nos sentaron de maravilla, y es excelente saber que caminamos de la mano al mismo ritmo, ni me llevas tú ni te llevo yo.
Mariana Valtierra Vargas (Nanuz)
martes, 8 de enero de 2013
A pesar
Yo no tenía muy claro que era lo que querías, cuando llegaste de ese modo, viéndome con esos ojos que tanto conocía, hablándome con esos labios que había terminado detestando. Mintiendo, como siempre. Llenando esa sucia boca de palabras falsas, de promesas imposibles y de recuerdos alterados por tu mente; recuerdos de cosas que, como las cuentas, nunca existieron. Y parecía que el mundo estaba en mi contra y a tu favor, porque no dejaba de provocar encuentros, muy a pesar de todos mis escondites. Y muy a pesar mío, que odiaba saber de ti. Pero era imposible evitarte, porque siempre terminabas encontrándome.
Mariana Valtierra Vargas (Nanuz)
domingo, 6 de enero de 2013
Razones
Por: María Nieves Rebolledo Vila
Te echo de menos, le digo al aire, te busco, te pienso, te siento y siento que como tú no habrá nadie, y aquí te espero con mi cajita de la vida cansada, a oscuras, con miedo y este frío nadie me lo quita.
Tengo razones para buscarte, tengo necesidad de verte, de oírte, de hablarte. Tengo razones para esperarte porque no creo que haya en el mundo nadie más a quien ame. Tengo razones, razones de sobra, para pedirle al viento que vuelvas aunque sea como una sombra. Tengo razones para no quererte olvidar porque el trocito de felicidad fuiste tú quien me lo dio a probar.
El aire huele a ti, mi casa se cae porque no estás aquí, mis sábanas, mi pelo, mi ropa te buscan aquí.
Mis pies son como de cartón, que voy arrastrando por cada rincón, mi cama se hace fría y gigante, en ella me pierdo yo.
Mi casa se vuelve a caer, mis flores se mueren de pena, mis lágrimas son charquitos que caen a mis pies.
Te mando besos de agua que hagan un hueco en tu calma, te mando besos de agua pa' que bañen tu cuerpo y tu alma, te mando besos de agua para que curen tu herida, te mando besos de agua, de esos con los que tanto te reías.
Te echo de menos, le digo al aire, te busco, te pienso, te siento y siento que como tú no habrá nadie, y aquí te espero con mi cajita de la vida cansada, a oscuras, con miedo y este frío nadie me lo quita.
Tengo razones para buscarte, tengo necesidad de verte, de oírte, de hablarte. Tengo razones para esperarte porque no creo que haya en el mundo nadie más a quien ame. Tengo razones, razones de sobra, para pedirle al viento que vuelvas aunque sea como una sombra. Tengo razones para no quererte olvidar porque el trocito de felicidad fuiste tú quien me lo dio a probar.
El aire huele a ti, mi casa se cae porque no estás aquí, mis sábanas, mi pelo, mi ropa te buscan aquí.
Mis pies son como de cartón, que voy arrastrando por cada rincón, mi cama se hace fría y gigante, en ella me pierdo yo.
Mi casa se vuelve a caer, mis flores se mueren de pena, mis lágrimas son charquitos que caen a mis pies.
Te mando besos de agua que hagan un hueco en tu calma, te mando besos de agua pa' que bañen tu cuerpo y tu alma, te mando besos de agua para que curen tu herida, te mando besos de agua, de esos con los que tanto te reías.
sábado, 5 de enero de 2013
Saber.
Me agrada sentirte, me agrada tenerte, me agrada verte. Me agradas tú y lo que representas. No, me encantas, saber que estás más cerca de lo que nunca creí, más cerca de lo que nunca estuvo nadie. Estás en mi corazón, y nunca nadie había ocupado ese lugar. Porque me besas y me llevas al cielo, me haces tocar nubes que nunca había sentido y me haces ver estrellas que para mí no habían existido. Porque me abrazas y no hay nada en el mundo que pueda importarme fuera de tu respiración y el latir de tu corazón. Porque me miras y no necesito nada más que perderme en tus ojos y regresar a la realidad en cada parpadeo. Saber que ocupas mi mente, que amarras mis pensamientos, que todo me remite a ti, cada palabra, cada respiro, pero sobre todo cada suspiro.
Mariana Valtierra Vargas (Nanuz)
viernes, 4 de enero de 2013
Tienes lo que no quieres, quieres lo que no tienes.
Hay veces que no aprecias las cosas verdaderamente importantes porque tienes expectativas bastante altas sobre otras posibilidades. Hay veces que esas posibilidades te ayudan a entender mejor la vida. Pero cuando se presentan dos oportunidades al mismo tiempo es cuando las cosas se complican, tú quisiste tener la posibilidad de abrazar dos cuerpos, de besar dos bocas, de perderte en dos miradas. ¿Y en qué resultó todo? No sé si te quedaste con la mejor o la peor oportunidad pero sólo quedó una, y tú, acostumbrado a tener todo doble te sorprendes al mirar, te aterras al pensar, que esos segundos labios no besarás nuevamente jamás.
Mariana Valtierra Vargas (Nanuz)
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