De películas y libros verdes

miércoles, 13 de marzo de 2013

No es sólo un beso

Déjame juntar mis labios con los tuyos. No, no será un beso, sólo quiero sentir el roce de tu carne aunque sea en un pequeño porcentaje; te prometo no hacer nada si tu tampoco lo haces; pero si decides besarme ten cuidado porque no sabré en que punto parar. Me gustaría parar en tu cuello y rozarlo con mis labios también pues no me atrevo a besarte, no me atrevo tampoco a interponer mis manos. Porque no me atrevo a jugar. Porque tú eres más que un juego, tú eres un reto que quiero tomar pero con calma. Me gustaría parar en tu pecho pero el calor que desprendes me resulta irresistible y no puedo ni quiero besarte. Pero más que ninguna otra cosa me gustaría parar en el tiempo para poder apreciarte, acercarme, respirarte y por fin rozarte. Y si puedo, quizá, algún día, besarte.