De películas y libros verdes

martes, 5 de febrero de 2013

Nunca se sabe cuando lo sabes

Ella llorando por "el amor de su vida" y él que no la piensa ni un solo día.
Tenía tantas ganas de decirle que lo amaba, tantas, que de a poco se esfumaban.
Ellos tan sólo eran niños, todos decían que del amor nada sabían.
Y era cierto, o al menos una parte, porque él no tenía idea de lo que "entregarse por completo" significaba
No estaba bien, aunque tampoco mal, pero cuando el amor de una pareja se concentra en una sola persona, todo termina siendo un tanto drástico.
¿Él la amaba? Quien sabe, quizá no supo demostrarlo, lo cierto es que el corazón de ella se estaba cansando.
Se lo había dado todo, claro. Todo como garantía de que jamás de su lado se iría.
¿Funcionó? Claro que no, cuando el amor no es mutuo, las promesas son efímeras...y condicionales.
Ella lo espero, ella le rogó, ella fue paciente, ella enloqueció.
Enloqueció de amor, y lloró y sufrió como nunca antes lo había hecho. Y sentía que no había persona más miserable en la vida aunque se equivocaba. Pero ella no miraba, no sabía ver algo que no fuera su cara.
Y a él poco le importaba, sus prioridades dentro de otro sitio estaban. Y ella esperaba, porque lo amaba.
Y al principio tuvo sus cosas buenas, claro, ella no habría sido tan tonta para enamorarse de algo que representase terreno inseguro. Él y ella pisaban firme, aunque más bien sentían que flotaban.
Él se hartó de esa sensación, o quizá del hecho de flotar con la misma persona tantas veces, buscaba novedad, no quería hastío. Ni a ella. O al menos eso creía.
Ella seguía amándolo, tal vez más que al principio, pero no importaba en lo absoluto, porque cuando el amor sólo está para dar, algún día, inconscientemente, lejos decide ir a parar.
Y después de regaños, fastidios, luchas internas, pero sobre todo, indiferencia de él, logró entender. Entendió que no la amaba, ni la quería, ni la estimaba, sólo la lastimaba. Y comprendió que seguir ahí era estúpido, porque había cosas que él se negaba a recibir y cosas que ella estaba harta de enviar.
Y la emoción por verlo se transformó en furia, en coraje, en resentimientos, en todo menos en amor.
Estaba tan harta de verlo que dejó de hacerlo, y se alejó, poco a poco lo logró. Y de su interior coraje tomó para eliminar todo rastro que de él pudiera quedar. Pero las cenizas son difíciles de limpiar.
Casi un año después regresó arrepentido, él había cambiado, él estaba listo para amarla, él estaba listo para un nuevo comienzo. Pero ella no.
Mariana Valtierra Vargas (Nanuz)

domingo, 27 de enero de 2013

De errores y borradores.

Intentar borrar el pasado es como usar corrector, parece que lo que escribiste ya no está ahí, pero si miras a contraluz está presente. Siempre presente. Lo mejor que puedes hacer con el pasado que ya no quieres tener es marcarlo con rojo, así sabrás que errores no cometer 
Mariana Valtierra Vargas (Nanuz)

domingo, 20 de enero de 2013

Tengo

Tengo una foto tuya enfrente de mi cama, así cuando me despierto de malas y lo primero que ven mis ojos eres tú, se me pasa. Tengo tu serie favorita guardada en mi mente, así cuando te extraño puedo verte entre cada capítulo. Tengo todas esas cartas que te he escrito y no te he dado guardadas en un cajón, así cuando te ausentas puedo perderme en las letras e imaginarte aquí, junto a mí. Tengo en mi computadora una lista de reproducción con las canciones de tu banda favorita, así cuando no quiero escuchar a nadie me pongo los audífonos y te pienso a ti en cada acorde. Y tengo cosas que me recuerdan a ti, cosas que sin querer se volvieron especiales para mí.
Mariana Valtierra Vargas (Nanuz)

sábado, 19 de enero de 2013

Nombre y apellido

Te amo. Decirlo parece sencillo, demostrarlo no tanto. Tardé tanto tiempo en darme cuenta que la persona indicada (mejor dicho, mi persona indicada) estaba entre mis contactos de Facebook, no sé porque no te hablé antes pero me alegro porque quizá no se habrían dado estas maravillosas circunstancias. Estuve espera(´)ndo(te) a esa persona que me hiciera emocionarme con un "Hola" durante mucho tiempo, y a pesar de no tener la edad como para creer que voy a estar soltera de por vida, llegué a desesperarme, y admito que hubo momentos en que quise encerrarme en mí y no querer salir ni a saludar, pero un buen día tú me hiciste preguntar "oye ¿te vi ayer o fue mi imaginación?", una pregunta como cualquier otra pero con una peculiaridad, me ayudó a encontrar lo que llevaba buscando tanto tiempo. Y eras tú y desde tu respuesta lo supe, y más adelante fui despejando mis dudas sabiendo que tú eras de quién estaba enamoradad desde un principio. Esa persona ideal tenía nombre y apellido desde antes que yo lo conociera. Medio año de conocerte, cinco meses de estar a tu lado y mucho camino por delante.
Mariana Valtierra Vargas (Nanuz)

viernes, 18 de enero de 2013

Exageradamente mal

¿Todo va igual? Porque yo me siento mejor, más tranquila que cuando estaba contigo. Porque tengo más libertades. Porque cuando estaba contigo no era por decisión, era por sumisión, y no era exageradamente malo como para salir corriendo pero el hecho de que me quisieras ahí todo el tiempo lo hacía parecer así. Exageradamente malo. Y con todas las discusiones y problemas todo terminó peor. Peor que exageradamente mal. Y no es sólo tu culpa, también acepto mis errores y en su momento acepté mis responsabilidades, pero lo nuestro era como una casita que construimos lentamente, y que después tiramos en menos de un segundo. La tiramos por gusto o por miedo, o por ambas. Ni tú querías estar ahí ni yo quería seguir así, pero nos aferramos, y nos quedamos viviendo mucho más tiempo en una casa que ya ni siquiera podía levantarse. Nos quedamos viviendo en escombros. Un tiempo que parecía una eternidad, no le veía fin a nuestra estadía en esas habitaciones inexistentes y era porque en el fondo creíamos que podíamos vivir entre los escombros, ya ni siquiera nos interesaba reconstruir la casa, volver a empezar. Y hay un punto en donde ya no es bueno avanzar ni retroceder, pero peor que eso es quedarte estancado, es decidir seguir ahí sólo porque el pasado y el futuro son inciertos. Y el presente es terrible, pero conocido. Es un gran paso decidir avanzar hacia adelante, hacia el futuro, y decidir no voltear aún más, porque siempre que te vas de casa se queda un vacío, uno que tienes que llenar a como dé lugar, no por obligación sino por comodidad. Tú avanzaste primero, decidiste dejarme con la casa rota, vacía. Sin casa. Lástima que ese no fue tu error. Tu error fue regresar a la casa cada cierto tiempo. Qué sorpresa debió suponerte regresar y no encontrarme.
Mariana Valtierra Vargas (Nanuz)

martes, 15 de enero de 2013

Recuerdos.

Recuerdo lo mal que me hacía sentir darme cuenta que te fallaba, creer que no hacía las cosas bien. Y te acercabas y me veías, y tu mirada y toda tu cara cambiaban, no era mi imaginación, siempre que eso pasaba me parecías horrible. Recuerdo lo culpable que me hacías sentir cuando llorabas y golpeabas todo lo que encontrabas, y después te reías sin apartar la vista de mí, como burlándote de lo que pronto iba a pasarme. Y recuerdo tu rostro tan cerca de mí, intentando respirar mi aire, pretendiendo con eso volverme aún más débil. Y recuerdo como lo lograbas. Como terminabas con toda mi determinación, como hacías que hiciera lo que querías. Como me hacías creer que te quería. Dejamos pasar el tiempo y me dejaste ir, sin darte cuenta fuiste soltando las cadenas y de a poco regresaron mis ganas de seguir adelante, y de a poco tomé fuerza para desatarme de ti. Y recordaste lo que tenías por fuerza tuya y por conformidad mía. Pero ya era tarde porque tu cara no provocaba lo mismo en mí, porque ahora a mí era a quien le daba risa la situación, no tenía nada que perder y aún había mucho por ganar, y mi aire sólo era mío, no tenías oportunidad de acercarte un poco, ni siquiera lo intentabas. Ahora era yo quien me burlaba, pero no me burlaba de ti, me burlaba de mí... de mí por haber esperado tanto tiempo para dejarte.
Mariana Valtierra Vargas (Nanuz)

Si. Así, sin acento.

Si decidí dejarte entrar a mi vida fue porque me parecías atractivo, si me decidi a hablarte fue porque había días en que por error caía en la tentación de ver tus fotos y me agradaba lo que veía; cuando te vi por primera vez no podia concentrarme porque no dejaba de pensar "es tan guapo", cuando salimos por primera vez la razón de mi nerviosismo extremo era que no podía creer que estuviera junto a ti y a pesar de no poder mirarte a los ojos tomaba valor y lo hacía porque me encantaban. La razón de que tus abrazos me hicieran sentir en paz y tranquila, pero a la vez insegura, era que no creía ser merecedora de ellos pero vaya que los disfrutaba.
Sé que te dije que la primera vez que me besaste no había podido pensar en nada pero una de las cosas que pasaron por mi mente fue "le gusto" y aún despues de todo me resultaba extraño tan sólo pensarlo porque desde la primera vez que hablé contigo te pensé como algo inalcanzable.
Y aún ahora me sorprende saber que te tengo junto a mí, y la razón no es que crea que eres atractivo...sino que eres la mejor persona que haya conocido.
Mariana Valtierra Vargas (Nanuz)